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REESTRENO EL JUEVES

La joven de 15 años que impresionó a Kubrick, la otra banda sonora y 35 anécdotas más de '2001'

C. AIMEUR. 14/04/2015

VALENCIA. Es la película de ciencia ficción por excelencia. Es el mito, la referencia inexcusable, la primera en cualquier listado que se precie. Desde su aparición en 1968, 2001. Una odisea del espacio está considerada como una de las cumbres del genio de Stanley Kubrick en particular, y del cine y del arte del siglo XX en general.

Este jueves la película vuelve de manera excepcional a los cines de toda España en versión remasterizada. En Valencia se proyectará en Bonaire, Yelmo, Kinépolis y los cines Lys en versión original subtitulada, en unas sesiones especiales que permitirán a los aficionados redescubrir un largometraje que sigue siendo un modelo de narración cinematográfico inagotable, una pieza canónica de arte e inteligencia.

1. Primero la novela. Tras diversas negociaciones durante la primavera de 1964, Kubrick consiguió convencer al escritor británico Arthur C. Clarke para que saliera de Ceilán y trabajara junto a él en el proyecto de realizar una película de ciencia ficción lo más realista posible. Se reunieron en Nueva York y Kubrick le propuso un método de trabajo insólito: Primero escribirían la novela y después el guión. Como punto de partida tomaron el relato de Clarke El centinela, de 1948, propuesto por el escritor. Tardaron dos años en tener un texto definitivo.

2. Se iba a titular ‘Viaje más allá de las estrellas'. Como suele ser habitual, 2001 no se iba a titular así, sino Viaje más allá de las estrellas, según el comunicado de prensa que remitió el 21 de febrero de 1965 Metro Goldwyn Mayer cuando informó por primera vez del proyecto.

3. HAL tampoco se iba a llamar HAL. En el primer borrador de la novela se incluía un ordenador femenino al cual se bautizaba Athena, en referencia a la diosa griega de la sabiduría. Es bien conocido que el nombre de HAL procede de IBM. A Kubrick le preocupaba mucho que en la empresa, que colaboró con el largometraje, se sintieran engañados y cuando aseguraron que iban a participar, el cineasta le mandó una carta a uno de sus colaboradores en la que decía: "¿Sabe IBM que uno de los temas principales de la película es un computador psicótico? No quiero meter a nadie en problemas y no quiero que sientan que les han timado".

4. "Nadie hace películas de ciencia ficción de un millón de dólares". Con el primer borrador en la mano, Kubrick, que venía de triunfar con Teléfono rojo, ¿volamos hacia Moscú? (1964), inició la búsqueda de financiación, que él creía fácil y rápida. Sin embargo recibió respuestas negativas o escépticas al principio. Así sucedió con el legendario agente Lew Wasserman quien, cuando tuvo entre sus manos 2001, le dijo al cineasta: "Chico, nadie gasta más de un millón de dólares en películas de ciencia ficción. Eso sencillamente no se hace". 2001 tuvo un presupuesto inicial de seis millones de dólares, que acabaron siendo diez y medio.

5. El monolito era una pirámide. Mientras Kubrick iba consiguiendo financiación, se iba rehaciendo una y otra vez el guión, en un trabajo digno de Penélope que volvía loco a Clarke. La pirámide de El centinela, la idea original, fue sustituida por un tetraedro negro y después por un cubo transparente, para finalmente ser el monolito que hoy todos conocemos.

6. El título llegó en primavera. En abril de 1965 Kubrick ya tenía trabajando a 106 personas en la película, de las cuales 35 eran diseñadores y 20 técnicos en efectos especiales. Es entonces cuando decidió que el título será 2001. Una odisea del espacio. La idea le vino al comparar la Odisea de Homero con la película. Según le relató el cineasta a Jeremy Bernstein, se les ocurrió que "para los griegos las vastas extensiones de mar debían de haber tenido el mismo tipo de misterio y lejanía que el espacio para nuestras generaciones".

7. Carl Sagan recomendó que no salieran extraterrestres. Obsesionado por hacer una película lo más realista posible, entre los numerosos asesores que tuvo el largometraje se encontraba un astrónomo, Carl Sagan, que con el tiempo realizaría la famosa serie Cosmos. Clarke quería incluir una secuencia con extraterrestres de formas sensuales al final, idea que Sagan recomendó que no se utilizara. Kubrick le hizo caso.

8. Comenzaron a rodar sin el guión terminado. En octubre de 1965 Kubrick decidió que al final de la película el personaje de Bowman, el único superviviente de la misión del Discovery, se convertiría en bebé. El rodaje comenzó en diciembre de ese año, con la escena del hoyo en la Luna, pero la novela sobre la que se redactaría el guión no estuvo concluida hasta enero de 1966, un mes después de iniciar la filmación, con la rebelión de HAL y la secuencia de la habitación final ya incluidas.

9. A ciegas en el inmenso vacío. Cuando comenzaron el rodaje de la película, la carrera especial estaba muy avanzada pero no se sabía cómo se podía ver la Tierra desde el universo. "Todo tuvimos que imaginarlo", diría Clarke. Para ello fueron fundamentales las ideas del propio Kubrick, quien tenía claro hasta cómo se debían ensuciar las maquetas.

10. Quien tiene una idea... Se realizaron numerosas aportaciones sobre la marcha. Una de las más llamativas la hizo el también director y director de fotografía Douglas Trumbull, quien sugirió la secuencia de la Puerta Estelar. A Kubrick no le convencía mucho la idea, hasta que Trumbull le habló de un cineasta experimental que trabajaba con largas exposiciones, moviendo material gráfico con el obturador abierto. El reto era convertir esos trabajos bidimensionales en tridimensionales. A Kubrick le gustó la propuesta. "Haz lo que puedas hacer. Tienes carta blanca", le dijo. Trumbull, con el tiempo, participaría en filmes como Blade Runner (1982).

11. El perfeccionismo de Kubrick acrecentó su leyenda. Tras tres meses de rodaje, en febrero se realizó un primer pase de parte del material para los directivos de la Metro, que no quedaron muy satisfechos. Clarke viajaría a Holllywood para intentar calmar los ánimos. No sirvió de mucho.

12. Intentaron publicar la novela antes del estreno. En su afán de calmar a los responsables de la Metro, el escritor le propuso al director y coguionista que publicaran la novela antes de estrenar la película. Kubrick se opuso en redondo. Quería mantener la intriga sobre cuál era el argumento. Se publicaría finalmente dos meses después del estreno de la película, en junio de 1968.

Clarke y Kubrick, en el set de rodaje de '2001'.

13. Los primeros retrasos. Para desesperación de los ejecutivos de MGM, muy pronto quedó claro que el largometraje no estaría previsto para cuando ellos confiaban. Así, se había anunciado que llegaría a los cines en diciembre de 1967. Fue un error. La película no estaba ni mucho menos terminada.

14. Kubrick y los ejecutivos: esa historia de amor. Uno de los motivos que llevó a Kubrick a mantenerse inflexible en cuanto al rodaje, era su guerra de poder con los ejecutivos de la Metro. Pero no siempre salió victorioso. Por ejemplo, tuvo que cambiar los protagonistas de la primera parte de la película, ‘El amanecer del hombre', para no alterar el código de la major. Inicialmente iban a ser una suerte de hombre de Pekín, pero los ejecutivos no querían personas desnudas. Kubrick se opuso a la posibilidad de emplear taparrabos y optó finalmente por simios prehumanos.

15. Todas las secuencias tuvieron sistemas de rodajes complejos. Para filmar a los homínidos se utilizó un efecto visual llamado Front Projection. Este consiste en proyectar imágenes a través de un semiespejo, que deja ver el objeto colocado detrás. La cámara filma a través de dicho semiespejo. Se planteó la posibilidad de utilizar una tela de fondo pintado, que tendría que haber medido casi 13 metros de alto y 35 de ancho. Pero el problema no era tanto el tamaño como el hecho de que esas telas "con demasiada frecuencia parece lo que son", tal y como escribió en 1968 Herb A. Ligthman en la revista American cinematographer.

16. La legión de diseñadores dio soluciones aún hoy válidas. Uno de los aspectos más celebrados de 2001 es su estética futurista que aún hoy, 47 años después, sigue siendo parcialmente válida. Son conocidos los casos de inspiración que generó el film. Así, los sillones reclinables fueron prácticamente calcados por Fabio Lenci en 1970, y hay quien incluso ha visto en la película una suerte de pre iPad. En 2001 se emplearon también trabajos de nombres propios como Eeron Sarinen o el diseñador francés Olivier Mourgue, cuyas sillas rojas Djinn tienen una presencia muy destacada.

17. Algunos aciertos visionarios; otros no tanto. Uno de los riesgos que asumió Kubrick cuando realizó la película era que parte de sus predicciones para el futuro no se cumplirían. De hecho, hoy no hay bases en la Luna. Pero otras sí que se han cumplido, más o menos. La famosa vídeo llamada a su hija del Dr. Floyd, protagonista del segundo segmento y que encarna William Sylvester, por ejemplo, se considera una suerte de pre Skype.

18. La niña de sus ojos. Por cierto, para interpretar a la hija del Dr. Floyd, Kubrick no se complicó mucho la vida y acudió a su hija Vivian. No sale en los títulos de crédito.

19. Todo daba vueltas. Para simular la rotación que se precisaría para conseguir tener gravedad en el espacio, los actores tuvieron que acostumbrarse a moverse con cuerdas y arneses. En la comida que mantienen los dos astronautas en el tercer acto, ‘Misión a Jupiter', Keir Dullea tuvo que bajar por una escalera mientras el otro astronauta, Gary Lockwood, estaba comiendo, aparentemente boca abajo porque estaba al otro lado. Para el espectador parecía como si Dullea fuera boca abajo. Pero era falso. El que estaba boca abajo era Lockwood al que se le sujetaba con un arnés. Como quiera que el decorado daba vueltas, Dullea llegó hasta su compañero que ya estaba boca arriba.

20. Techos forrados de terciopelo negro. Kubrick no quería que se viera ninguno de los cables que sujetaban a los actores. Para ello hizo que forraran todo el techo del decorado con terciopelo negro, montó la cámara en posición vertical y grabó a los astronautas desde abajo para que sus propios cuerpos ocultaran los dispositivos de sujeción.

21. La fascinante noria. El elemento más espectacular de todos los decorados era la gran centrifugadora gigante que sirve de compartimento principal de la nave Discovery. Costó 780.000 dólares de la época. Medía unos 12 metros de diámetro y tres metros en el punto más ancho. Rotaba a una velocidad máxima de unos cinco kilómetros hora y en su interior hubo que construir las mesas, las consolas, las literas...

22. ¿Por qué se retrasó todo? Los efectos especiales, en su conjunto, fueron los responsables de comerse la mayor parte del presupuesto de la película. En concreto, supusieron seis millones y medio de los diez y medio que tuvo de presupuesto el film. Además, retrasaron el rodaje 18 meses con lo que eso implica de encarecimiento de los costes.

23. Adiós a la narración en off. Entre las decisiones más drásticas que tomó el cineasta se halló la supresión de la voz en off. Como haría Ridley Scott varias décadas después en Blade Runner, el cineasta consideró que era absolutamente innecesaria y, tras unas proyecciones con ejecutivos de MGM en marzo de 1968, decidió retirar la voz en off y acortar el prólogo.

24. Montando en el barco y en todas partes. Decía Trumbull que trabajar con Kubrick fue tan duro, que no quería volver a trabajar para nadie después de 2001. La laboriosidad del neoyorquino era exagerada. "Trabajaba los siete días de la semana, las 24 horas", afirmaba el director de fotografía. Esa obsesión le llevó a remontar la película varias veces. Es conocida la anécdota que en el Queen Elizabeth [Kubrick cruzaba el océano en barco; tenía fobia a los aviones] habilitó un camarote para poder montar y remontar.

25. Carl Orff, la banda sonora que pudo ser y no fue. Durante el periodo previo al rodaje, mientras redactaban el guión, Clarke y Kubrick escuchaban a menudo la famosa cantanta Carmina Burana de Carl Orff. El cineasta decidió entonces ponerse en contacto con el compositor, mientras la producción todavía estaba en curso, y le propuso componer la banda sonora. Orff declinó el ofrecimiento diciendo que estaba demasiado viejo para una empresa tan importante. Fue entonces cuando se decidió contratar a Alex North, que había trabajado ya con Kubrick en Espartaco (1960).

26. La banda sonora perdida de Alex North. Entre enero y febrero de 1967 el compositor Alex North grabó una banda sonora de la película que nunca se utilizó. Con el tiempo, los fans de North hicieron presión y se recuperó la composición. En 1993 Jerry Goldsmith la grabó para Varése Sarabande, dirigiendo a la National Philarmonic Orchesta. Hoy día hay hasta webs dedicadas a esta banda sonora. A Kubrick no le acabó de convencer y optó por acudir a los compositores de música clásica que había usado previamente para premontar la película.

27. De Strauss a Strauss. Entre esos compositores se hallaban Johann Strauss hijo, Aram Khatchaturian y, por supuesto, Richard Strauss, cuya intro de Así habló Zaratrusta se ajustaba como anillo al dedo a la del film.

28. La influencia de Christiane. Fue la segunda mujer de Kubrick, Christiane, la que encontró el compositor que faltaba. Escuchó en la BBC el Réquiem del compositor húngaro György Ligeti y le sugirió que lo incluyera en la banda sonora. "Sería fantástico para la película", le dijo. Kubrick ordenó a sus asistentes que se pusieran en contacto con él, que lo localizaran.

29. Llegó a los cines con 16 meses de retraso. Finalmente, 2001 se estrenó en los cines de Nueva York el 3 de abril y en los de Los Ángeles el 4 de abril. Llegaba a los cines con 16 meses de retraso y un coste adicional de cuatro millones y medio.

30. El estreno fue "aterrador". Según Christiane Kubrick, la noche de la premiere fue horrible. Entre el público, una gran cantidad de ejecutivos de la Metro Goldwyn Mayer. "No entendieron el filme y se marcharon. Filas enteras", recordaba. En total, 241 salieron del cine, según le relató con el tiempo Kubrick a Jack Nicholson. "Estuvimos aterrorizados. Tuvimos una reunión catastrófica en el hotel. Stanley se quedó afónico. No dormimos", explicaba su mujer. Un ejecutivo de la Metro llegó a decir que era "el fin de Kubrick".

31. Recortó 20 minutos a última hora. Desesperado, Kubrick aún recortaría 19 minutos más de la película, dejándola en la duración que hoy conocemos. Para ello redujo las secuencias de El amanecer del hombre, Orion, Poole corriendo por la nave Discovery y Poole en la cápsula.

32. Fue un éxito instantáneo. El matrimonio aún estaba en Nueva York, cuando oyeron por la radio que la gente hacía largas colas para ver la película. Fue un extraordinario éxito de taquilla. Sólo en Estados Unidos recaudó 56 millones de dólares. Con el índice de precios ajustados, es la película 135 más taquillera de la historia; teniendo en cuenta su calificación por edades, la 77.

33. 40 minutos hablados; el resto, silencio. Uno de los aspectos más llamativos de 2001 es que es una película en la que apenas se habla. Tal y como la describía el propio cineasta, se trata de una experiencia "no verbal". En dos horas y 19 minutos de duración apenas hay algo menos de 40 minutos de diálogo. "Traté de crear una experiencia visual, que evitase la catalogación verbal y que penetrase directamente en el subconsciente", diría.

34. Una película religiosa. Pese a asegurar que no creía en ninguna religión, Kubrick confesó en una entrevista a Eric Nordera de Playboy publicada en septiembre de 1968 que el film estaba impregnado de connotaciones religiosas. "Diré que el concepto de Dios está en el núcleo de 2001, pero no cualquier imagen tradicional y antropomórfica de Dios. No creo en ninguna de las religiones monoteístas terrenales, pero sí creo que se puede crear una interesante definición científica de Dios, una vez que se acepta el hecho de que hay aproximadamente 100.000 millones de estrellas tan solo en nuestra galaxia, que cada estrella es un sol de que da vida y que hay cerca de 100.000 millones galaxias sólo en el universo visible". Posteriormente, en 2001, curiosamente, Jan Harlan, cuñado de Kubrick, realizó un documental titulado Stanley Kubrick: Una vida en imágenes. En él, Clarke aseguraba: "Detrás de cada ser vivo hay 30 fantasmas. Ésa es la proporción entre muertos y vivos. Unos 100.000 millones de seres humanos han pisado el planeta desde que estamos aquí".

35. Los críticos neoyorquinos la vapulearon; los del resto del mundo, no. Aunque se ha hablado mucho de la mala recepción que tuvo la película entre la crítica, el propio Kubrick siempre tuvo claro que la mayor parte de las críticas provenían de especialistas de Nueva York. "En el resto de Estados Unidos y en el mundo los críticos han sido mayoritariamente entusiastas", le decía a Nordera.

36. La jovencita de New Jersey que lo entendió todo. Poco después del estreno, Kubrick recibió un texto remitido por un profesor de North Plainfield, en New Jersey. Era las impresiones de Margaret Stackhouse, una adolescente de 15 años sobre la película. El cineasta se quedó impresionado, tanto que le aseguró a Jerome Agel, autor del libro Cómo se hizo 2001 de Kubrick, que era "lo más inteligente" que había leído sobre la película, incluyendo a los filósofos y críticos más reputados. Stackhouse fue a la universidad de Princeton a principios de los setenta y, tras graduarse, se trasladó a África a estudiar antropología. Kubrick guardó el texto hasta su muerte y la mujer del cineasta decidió incluirlo en el libro Los archivos personales de Stanley Kubrick que editó Taschen.

37. Su único Oscar. La película finalmente recibió cuatro nominaciones a los Premios Oscar: Mejor Director para Stanley Kubrick; Mejor guión original para Kubrick y Arthur C. Clarke; Mejor dirección artística para Anthony Masters, Harry Lange y Ernest Archer y Mejores efectos especiales para Kubrick, de los cuales obtuvo únicamente este último. Fue el único Oscar que obtuvo el cineasta neoyorquino quien también estaría nominado por La naranja mecánica (1971), Barry Lyndon (1975), La chaqueta metálica (1987) y antes lo había estado por Teléfono rojo, ¿volamos hacia Moscú?.

 

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1 comentario

kaltan escribió
14/04/2015 17:20

Muy bueno el artículo. Sobre 2001 se pueden rellenar horas y horas, tiene muchísimos matices y mensajes para interpretar. Otro aporte: http://rodajesdepeliculas.blogspot.com/2015/04/el-rodaje-de-2001-una-odisea-del-espacio.html

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