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LA CIUDAD Y OTROS VICIOS

Cómo reescribir el porvenir de los museos valencianos

VICENT MOLINS. 20/04/2013 Los museos buscan aliviar sus perspectivas abriéndose al público y a la inversión privada

VALENCIA. Manuel Borja-Villel, uno de los hijos más notables que ha dado la Universitat de València en las últimas décadas (además de actual director del Museo Reina Sofía y antes del Macba) se pasó hace unas semanas por La Nau para dar una conferencia sobre el futuro de los museos. Ya se sabe que el futuro, el de cualquier cosa, se ha convertido en tema recurrente en cualquier reunión gremial, quizá porque tenemos más prisa que nunca por abandonar el presente.

Sobre el futuro, Borja-Villel, con su calma monástica, vino a dar dos claves como el que le da a su hijo dos consejos de vida. Primero, ábranse al público: "Ya no tiene sentido la idea del museo como fortaleza que acumula tesoros para que el público bárbaro no los destruya". Segundo, olviden la cultura de la subvención (qué remedio) y combinen la gestión pública con la inversión privada: "Es el momento de separar la polaridad privado-pública".

No lo dijo Borja-Villel, pero también, ya que nos ponemos, convendría afinar algunas contabilidades de visitantes. Se evitarían acumulados como los que viene haciendo el Ivam, que en su última referencia, bendecida por el secretario autonómico de cultura Rafael Ripoll, se autoproclamaba el tercer museo más visitado de España, con 1.337.637 visitantes durante 2012, más que el Thyssen-Bornemisza, más que los Caixa Forum de Madrid y Barcelona, más que todos los museos valencianos juntos.

El caso de San Pío V

Para hacer un test de resistencia y comprobar el nivel de adaptación de los museos valencianos, convendría fijarse en el Museo de Bellas Artes San Pío V. Es un buen ejemplo de cómo no adaptarse. Vendida durante mucho tiempo como "la segunda pinacoteca de España" (la cuestión es exagerar) en realidad es un museo de tremendas posibilidades anclado por multitud de rémoras.

Politizado hasta convertirse en proyectil con el que traspasar trincheras, con un acceso deslucido que da a una carretera muy transitada (pura fortaleza), y dependiente al completo de la inversión pública hasta el punto de protagonizar la delirante tragicomedia de 2011: los 4'5 millones incluidos en los presupuestos del Ministerio de Cultura para la reforma del San Pío V se desvanecieron por el conflicto entre ministerio y ayuntamiento. En 2012, los 690.000 euros previstos para obras de emergencia tampoco llegaron tras no licitarse. En 2013, ni un euro.

En busca de la inversión privada

Ante la idea más o menos asumida de que el dinero institucional ya va a procurar pocas alegrías, el patrón presupuestario de los grandes museos ha comenzado a modificarse. El Prado, que hasta 2012 ingresaba 100 millones del Estado y 100 de ingresos y mecenazgo, ha reducido al 40% su dependencia estatal. El Reina Sofía, tras empequeñecer sus aspiraciones, ha apostado por ir de la mano de empresas como el Banco Santander, Mahou o Mutua Madrileña. El Ivam ya lo intentó, con polémicos y muy criticados patrocinios como el de Astroc, que quedan ya sólo como un recuerdo tras el tajo en forma de reducción presupuestaria del 60% para 2013.

En el Muvim

El Consorcio de Museos de la Comunidad Valenciana -acoge entre sus brazos al Centro del Carmen y a los museos de bellas artes de Valencia, Alicante y Castellón- adelantó en su convocatoria para el comisariado en 2014 que las exposiciones con patrocinio tienen privilegio. Los pilotos con mecenas lo tienen más fácil para encontrar equipo. Una vía para romper la polaridad entre lo público y lo privado.

¿Qué hay de la relación con el público?

Manuel Borja-Villel, además de hablar sobre las inversiones mixtas, recitaba la necesidad de acabar con la idea del museo como fortaleza. Virar hacia "los museos como lugares de uso cotidiano" como refiere Nina Simon, autora de MuseNina Simonum 2.0.

A esta hora, la estrategia para hilvanar visibilidad pasa por iniciativas esporádicas y sin demasiada planificación. Por ejemplo el Museo de Historia de Valencia (MhV), medio olvidado, ha lanzado un grito al exterior y también a sí mismo, promoviendo una tormenta de propuestas arquitectónicas de los estudiantes de la UPV para ampliar sus instalaciones. Da lugar a la exposición 'Espacios para la historia'. Un museo planteando su futuro a través de una muestra. Pura introspección.

"También vivimos una crisis de formato en los museos, hay que tener alternativas para las personas que no van habitualmente al museo", explicó recientemente la jefa de contenidos web de la Tate Modern, Jane Burton. Los esfuerzos de los museos valencianos para captar nuevos visitantes a través de su entorno digital, ni rozan el aprobado en la mayoría de los casos.

Sólo el Muvim, dependiente de la Diputación, sobresale tras renovar por completo su web, en la que ha incorporado vídeos en time-lapse y servicios y apariencia dignos de un museo de 2013, además de gestionar sus redes con eficacia. Hay casos flagrantes, como el Museo de Cerámica (palacio de Marqués de Dos Aguas) alojado en un portal estatal de otro siglo anterior al XXI. O el Museo de Historia, que tiene una nula conexión con sus usuarios potenciales. La página del Ivam no evoca en nada a un centro de vanguardia, mientras su página en Facebook sólo consiste en un expositor de álbum de fotos en los que, invariablemente, aparece su presidenta. La escasa interacción y las web por modernizar son la nota predominante.

El libro sobre el que los museos valencianos reescribirán su futuro está lleno de hojas en blanco.

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2 comentarios

izaskun García Azcarraga escribió
22/04/2013 10:01

.¿Cómo reescribir el porvenir de los museos valencianos?.............¿......?. Pues si a estas alturas, sigue sin NORMALIZARSE la elección de los Directores de los centros con arreglo al documento de "buenas Prácticas de Museos y Centros de arte contemporáneo", que es algo elemental, básico y que sonroja que una cosa así, que es facilisimo de corregir se siga haciendo mal, pues suena algo raro que en esta situación y en estas condiciones se pretenda "reescribir" algo para iniciar el camino correcto. Esta España no tiene arreglo.

elena asins escribió
20/04/2013 11:44

acertadísimas las afirmaciones del sr. borja-villel. la era digital, política y valorativa, de hoy, nos es deconocida, porque es nueva; era o época en la que estamos viviendo y nos provoca cambios tagantes, nos gusten estos o no, pero no queda otra alternativa que mirar el futuro desde distintas y variadas perspectivas y formulaciones..

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