X AVISO DE COOKIES: Este sitio web hace uso de cookies con la finalidad de recopilar datos estadísticos anónimos de uso de la web, así como la mejora del funcionamiento y personalización de la experiencia de navegación del usuario. Aceptar Más información
GRUPO PLAZA
¿REGALO ENVENENADO PARA LA OPOSICIÓN?

Un plan B no tan malo para el PPCV: claves de un adelanto electoral

X. AGUAR. 17/07/2013

 Presidencia rechaza adelantar los comicios, aunque algunos dirigentes del partido creen que la posibilidad de anticipar las elecciones a noviembre sería positivo a medio plazo

VALENCIA. El Consell que preside Alberto Fabra, con dos años de legislatura recorridos, continúa peleando por sacar a flote una Generalitat Valenciana que ha sobrevivido en el alambre a golpe de Fondo de Liquidez Autonómico (FLA) y plan de pago a proveedores.

Al margen de la delicada situación económica, al jefe del Ejecutivo le ha tocado hacer frente a una herencia salpicada por los casos de corrupción que asolan la organización popular que preside: un problema que, pese a sus esfuerzos, no termina de solucionar con su doctrina de cordón sanitario ante los imputados.

Con este escenario, y aunque la primera opción consiste en resistir y esperar una recuperación económica en el próximo año y medio, algunos dirigentes populares admiten en privado la opción del adelanto electoral como una alternativa no descartable como vía más corta para regresar al poder. Pese a que coinciden en la creencia de que Fabra agotará su mandato, ofrecen cinco claves que, a priori, resultarían ventajosas para el PPCV en caso de convocar elecciones autonómicas después del verano aunque cosecharan una pérdida de la mayoría absoluta que apuntan algunas encuestas.

Ximo Puig, líder del PSPV

-Nuevo gobierno autonómico acorralado. A día de hoy, las estimaciones apuntan a que presumiblemente el PSPV-PSOE gobernaría con algún o algunos socios. No obstante, al celebrarse solo las elecciones regionales, las diputaciones provinciales y los ayuntamientos continuarían bajo el mando popular. Es decir, el PPCV seguiría controlando la mayor parte de administraciones locales, las grandes ciudades y las tres corporaciones provinciales. A ello, hay que unirle que en Madrid el Gobierno central continuaría siendo de signo popular, lo que dejaría al nuevo ejecutivo autonómico, dirigido por los socialistas, completamente aislado entre administraciones del PP.

-Generalitat al borde de la quiebra. Además de este acorralamiento, los nuevos inquilinos del Gobierno valenciano tendrían otra evidente desventaja: el margen de maniobra, sobre todo económico, sería prácticamente nulo. El Consell, en los dos últimos años, ha tenido que arrojarse en los brazos de los instrumentos de préstamo creados por el Ministerio de Hacienda, el FLA y el plan de pago a proveedores, ante la imposibilidad de afrontar los vencimientos y la deuda comercial. Esta situación, teniendo en cuenta del retraso en la reforma del sistema de financiación, que no se abordará hasta 2015, dibuja un panorama negro y absolutamente dependiente para el Gobierno valenciano.

Alberto Fabra

-Renovación del PPCV. La convocatoria de elecciones anticipadas permitiría al líder del partido, Alberto Fabra, abordar una renovación en la listas: crear la candidatura autonómica con los nombres de su confianza y apartar definitivamente a los diputados que se encuentran imputados en casos de presunta corrupción. Además, podría conformar un equipo de diputados prescindiendo de parlamentarios que han cuestionado su liderazgo o decisiones.

Compromís, una de las incógnitas

-Tripartito: el enemigo deseado. En un hipotético adelanto electoral, y contando con que el PPCV perdiera la mayoría absoluta y no pudiera alcanzar un pacto con una fuerza como UPyD, que podría entrar en Les Corts, posiblemente el mejor caso para los populares es que la oposición se viera obligada a conformar un tripartito para gobernar entre PSPV-PSOE, Compromís y Esquerra Unida. Desde el PPCV, se considera que un gobierno de alianza entre estas fuerzas permitiría a los populares recuperar terreno más rápidamente, sobre todo por la confianza que existe en las filas del PP en la incomodidad constante que puede suponer Compromís como aliado de Gobierno para los socialistas y Esquerra Unida.

-La oposición, a pie cambiado. En estos momentos, tanto PSPV como Compromís se encuentran en pleno proceso de organización de unas primarias abiertas. Un proceso complicado que exige de un reglamento y acuerdos internos que conllevan un periodo de tiempo de varios meses. Así, ambos partidos apuntan a celebrar sus primarias en la última parte de 2013, un proceso que se vería alterado con una convocatoria electoral anticipada.

Con estos argumentos, cabría considerar que la posibilidad de un adelanto electoral no es descartable. No obstante, fuentes de Presidencia de la Generalitat han rechazado en varias ocasiones esta opción cuando se les ha planteado: el objetivo de Alberto Fabra es agotar su mandato.

En este sentido, y al margen que la naturaleza política siempre invita a resistir, la opción de un adelanto electoral sí se contempla, no solo desde algunos dirigentes del PPCV, sino también desde la oposición, que ya estudia fórmulas y soluciones ante esta posibilidad. Y es que ante las cinco claves planteadas, un nuevo Consell se encontraría maniatado por las decisiones tomadas en los últimos años y solo le quedaría ahondar en el proceso de levantar alfombras y cargar contra la herencia dejada por el anterior ejecutivo.

Noticias relacionadas

Comparte esta noticia

comentarios

Actualmente no hay comentarios para esta noticia.

Si quieres dejarnos un comentario rellena el siguiente formulario con tu nombre, tu dirección de correo electrónico y tu comentario.

Escribe un comentario

Tu email nunca será publicado o compartido. Los campos con * son obligatorios. Los comentarios deben ser aprobados por el administrador antes de ser publicados.

publicidad