X AVISO DE COOKIES: Este sitio web hace uso de cookies con la finalidad de recopilar datos estadísticos anónimos de uso de la web, así como la mejora del funcionamiento y personalización de la experiencia de navegación del usuario. Aceptar Más información
GRUPO PLAZA
CULTURA DE LA BANALIDAD

Lucha de visones en el Palau de les Arts

A. MOHORTE. 17/02/2013

VALENCIA. Con la temporada de ópera enfilando su recta final, es casi incuestionable que el mayor de los éxitos de esta temporada en el Palau de les Arts Reina Sofía no lo ha cosechado Plácido Domingo por Il due Foscari o La Bohéme del maestro Riccardo Chailly, al menos entre los menos entendidos que aprovechan esta arena para ver y ser visto por los foyers.

Para quien disponga de antepalco VIP con catering privado, lo que sucede en el vestíbulo principal entre el término de la primera parte y los tres avisos que anuncian el fin del descanso es una incógnita que sólo en ocasiones deciden observar desde los balcones interiores del coliseo.

De entre los habitantes de estos reductos de la banalidad, la política y el negocio, el club de los fumadores, a la vuelta de su expedición por el mundo exterior, traían las habituales noticias de melómanos hambrientos y sedientos que se agolpaban en distintas colas, perdiendo un tiempo preciado antes de llevarse a los labios el objeto de sus apetitos culinarios.

UN ACIERTO QUE SE ASIENTA

Afortunadamente, con el inicio de temporada del pasado noviembre se produjo un cambio sustancial, al estrenarse de la mano del Rigoletto de Verdi los servicios de la nueva proveedora de catering para el coliseo valenciano. La firma catalana Gourmet Paradís integró las cajas en las barras (limitando a una las colas que debían aguantar los clientes) y cambió la oferta de tickets, limitada hasta entonces a copa con y sin alcohol y una bandejita con tres canapés.

Aunque se conservan las barras de bebida a ambos lados del vestíbulo, en el área central se ha acotado un amplio espacio al que se accede por 10 euros y en el que se dispone de barra libre y diversas mesas de canapés, sándwiches y frivolidades dulces para completar una ligera cena fría.

Magra mesa de Placido Domingo en Il due Foscari

Aunque en las representaciones de Il due Foscari hubo quien apreció una bajada de la variedad de bocados disponibles, lo cierto es que se puede calificar de éxito el cambio. Por una parte, permite cenar a un precio sensato sin tener que esperar al término de la obra, entre las 23:30 o las 0:00, para salir en busca de un restaurante; además de permitir un tentempié a los extranjeros que cenan a horas más temprana.

CRUENTOS COMBATES EN EL FRENTE CANAPÉ

Precisamente, ese es uno de los aspectos en los que más hincapié hacen los responsables del propio Palau de les Arts, conscientes de la importancia de convertir el recinto en un foco de atracción para el turismo cultural. Germanos y rusos son los espectadores más codiciados, al contar con un alto nivel adquisitivo y una cultura sinfónica general que no deja de sorprender en estas latitudes.

Poco se puede hacer sin embargo contra los malos hábitos de algunos comensales, capaces de entablar un cruento combate en la mesa central de salado o en torno a las cubiteras del espumoso. El hecho de que entre los contendientes se pueda ver a famosos y conocidos del Todo Valencia, demuestra que no existe apenas diferencia en determinadas actitudes primarias entre quien viste de paño y quien lo hace de visones o cibelinas.

Comparte esta noticia

comentarios

Actualmente no hay comentarios para esta noticia.

Si quieres dejarnos un comentario rellena el siguiente formulario con tu nombre, tu dirección de correo electrónico y tu comentario.

Escribe un comentario

Tu email nunca será publicado o compartido. Los campos con * son obligatorios. Los comentarios deben ser aprobados por el administrador antes de ser publicados.

publicidad
publicidad