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Cómic

Tesoros de papel:
¿Cómo se tasa un tebeo?

JAVIER CAVANILLES. 30/08/2014 Superman vuelve al libro de los récords y ha conseguido que los cuatro cómics más caros de la historia incluyan sus aventuras. La pregunta es ¿de dónde sale el precio?

VALENCIA. No es la primera vez que el hombre de acero llega a las páginas de Economía. El pasado día 25, una copia con la primera aparición de Superman (publicada en 1938) alcanzó la friolera de 3,2 millones de dólares. Es la primera vez que un cómic supera la barrera de los 3 millones, y es el mismo que superó en su día la del millón de dólares y luego la de los dos millones. Pero, ¿vale su precio?

Para algunos, parece una locura pagar esa cantidad por un tebeo que ni siquiera se puede leer ya que, aunque está en excelentes condiciones, no se puede sacar de la caja de plástico en la que se guarda para que no se estropee. No se sabe el nombre del comprador, pero que nadie se espere un friki o un nostálgico. Los más probable es que se trate de un inversor que ya está pensando en venderlo. En 2011, un pieza similar costó 2,16 millones de dólares. Es decir, en menos de cuatro años la inversión se ha disparado casi un 50%.

Preguntarse si vale su precio es tan absurdo que cuestionarse si Los Jugadores de Cartas de Cézanne merece de verdad los 191 millones de euros que lo convirtió en el cuadro más caro de la historia. Si no los vale, los cuesta, y eso es suficiente.

EEUU Y ESPAÑA, NADA QUE VER

En Estados Unidos, a diferencia de lo que ocurre en España, en el mercado del coleccionismo de cómics (y de todo lo demás) está todo inventado. Existen catálogos donde aparecen los precios aproximados (la Comics Guide Price) que sirve de referencia, y los ejemplares suelen salir a subasta (en página como eBay). Compradores y vendedores están más conectados, algo que no sucede en España (lo más parecido en todocoleccion.com)

Luego existe un sistema para determinar el precio. El punto de partida es, normalmente, la escasez. La tirada de Action Comics fue de 20.000 ejemplares y apenas ha sobrevivido un centenar. De ellos, algunos están en un estado bastante lamentable. Por ejemplo, el que se vendió en agosto de 2010 por algo más de un millón de dólares estaba bastante hecho polvo. Lo bonito de la historia es que lo encontró una familia en su desván cuando estaban a punto de desalojarles por no poder pagar la hipoteca.

La disponibilidad, casi más que el personaje, es un factor que explica el precio. Hasta los años 60, los tebeos se leían y se tiraban. A partir de entonces nació el coleccionismo y, así, aumentó el número de personas que los conservaban. En los 80, incluso se impuso la moda de comprar dos números (uno para leer y otro para vender). Fue un fracaso.

APRENDICE DE AFINSA

En agosto de 1990, Marvel superó (por primera vez) el millón de ejemplares de un número: Torment, una historia de Spider-Man dibujada por Todd McFarlane (y con distintas tapas para hacerlo más atractivo). Los coleccionistas acudieron al kiosko en masa pensando que ganarían dinero en el mercado de segunda mano. Hoy se puede comprar hasta por 2.5 dólares, prácticamente el precio de portada de entonces.

También el aclamado millonario Richard Branson tuvo por la época una brillante idea. Crear un especie de fondo de inversión de cómics. Se trataba de comprar una cartera con ejemplares de cómics que, con el tiempo, verían su precio crecer como la espuma. La iniciativa no duró ni un año. Las tiradas de esas presuntas joyas eran muy elevadas y los únicos números cuyo precio podría dispararse era precisamente los de tebeos en los que nade reparase (por ejemplo, La Tortugas Ninja) pero que se convirtieron en grandes éxitos. Invertir en Afinsa fue más rentable.

OTROS FACTORES

Así, la mayor parte del precio depende de la escasez: menos copias, más caras. De primero de básica. El segundo gran aspecto a tener en cuenta es el estado. No vale decir que está bien conservado, hay que acreditarlo en una escala del 1 al 10. La clasificación más alta es "Gem Mint" (perfecto). Luego están Near Mint +, Near Mint - y Near Mint (entre 9,9 y 9). Prácticamente no hay cómics anteriores a los años 80 que reciban esta clasificación. La peor nota es "Pobre" y, si está en estado lamentable, ni siquiera se clasifica.

Luego hay dos factores. Uno casi desconocidos, el es la restauración y es del que menos se habla. Lo hacían los propios aficionados y, a veces, es imposible de detectar. Incluye procesos tan complicados como retirar los químicos de las tintas. Nadie sabe si afecta positiva o negativamente a la cotización (depende de cómo esté hecho y cada coleccionista tiene su opinión). El último criterio, que quizás también es el primero es la demanda. Si no interesa, no vale nada aunque sea un cómic editado en la Atlántida.

Lo último: el negocio de las firmas. La Comics Price Guide lanzó hace unos meses un servicio para autentificar los autógrafos de los tebeos, lo que sin duda puede contribuir a aumentar considerablemente su precio.

JOYAS DE LAS TRANSICIÓN

"En España", explica Toni Matamoros (de Gotham City), "el tema del coleccionismo no tiene nada que ver con Estados Unidos. Sí que existe, pero no hay un catálogo de precios y el circuito es bastante limitados". "De hecho, es imposible saber a ciencia cierta cuales son los más caros y quien los ha comprado".

Desde la Transición hasta ahora han salido algunos cómics que son los más buscados, "pero no tienen un precio definido. Por ejemplo, de Hitler=SS del francés Vulleim puedes pedir 500 euros, si está en perfecto estado y esperar a que alguien lo compre, ya que es una rareza y no hay muchos. Otra cosa es que lo vendas, claro". El cómic fue editado por la editorial Makoki y prohibido en varios países (en España, un juez ordenó hasta destruir las planchas) de ahí su valor.

Otro caso, que también se enfrentó con la censura, es el del número 13 de la revista Star (dedicado a Fritz, el gato creado por Robert Crumb). "Es muy buscado, aunque no tan caro", explica. El Capital de Marx, ilustrado por Max (Peter Punk) y Paco Mir (El Tricicle), es otra de esas joyas cuyo precio depende de lo que esté dispuesto a pagar el coleccionista. Por cierto, cada vez están dispuesto a pagar menos.

En todo caso, precisa, no hay grandes cifras. "El número 1 de Spider-Man de Vértice en perfecto estado, una joya, se vende por 50 euros y el de La Espada Salvaje de Conan, con póster y todo, ronda los 30".

MÁS COLECCIONES QUE NÚMEROS SUELTOS

Manolo Molero, Manolo el de Futurama, el primero en abrir una tienda especializada en cómics en Valencia, explica gráficamente la diferencia entre el mercado americano y el español. "Nosotros, los más que hemos hecho es dar la vuelta al mundo; ellos han pisado la Luna y han mandado naves a Marte. Pues, desde el punto de vista del coleccionismo, la diferencia es la misma".

La principal singularidad del caso español, apunta, es que "aquí lo que tiene valor son las colecciones completas, no los números sueltos. Por ejemplo, la primera aparición de Mortadelo y Filemón en Pulgarcito, cuando tenían un agencia de detectives e iban de Sherlock Holmes, se puede comprar en buen estado por 60 euros y hablamos de un tebeo del año 58 y de unos personajes míticos".

"En España las cifras no tienen nada que ver, no creo que exista ni una colección, por muy buscada que esté, que alcance el millón... de pesetas (6.000 euros). Todo El Capitán Trueno, por ejemplo, rondará los 2.000 o 2.5000 euros más o menos", explica Molero.

RAREZAS Y POCO MÁS

"Las colecciones caras no son las más conocidas y con más números, sino precisamente lo contrario, las que nadie se acuerda y se editaron pocos números. Por ejemplo, todo Flechas y Pelayos -unos 800 números- costará unos 2.000 euros, mucho menos que Cubilete del que sólo llegó al número 17", añade.

"Algunos números sí puede ser bastante caros, como el primer almanaque de Roberto Alcázar y Pedrín por el que se pueden pedir unos 700 euros, pero no es lo normal", concluye.

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2 comentarios

juan escribió
27/02/2015 13:42

hola he vendido varios ejemplares ,unos cien entre todos de yoni montana ,tarzen,y otros de esa epoca ,muy baratos se que son originales de los 59 o por hay son comunes? tengo ahora unos de roberto alcazar y pedrin y no veo nada mas que facsimiles por todas partes los mios son originales,me podrias orientar?

Mashi escribió
30/08/2014 12:07

Yo he vendido fanzines, ya ni cómics, FANZINES por cientos de euros un número. Incluso pensé que los malvendía porque me los quitaban de las manos.

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