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CIERRA UN ESTABLECIMIENTO EMBLEMÁTICO DE VIDEOCLUBS

Juan Antonio Pardo: "En Internet sólo falta que se puedan descargar billetes"

EUGENIO VIÑAS. 26/06/2013 El último local de la cadena Teles, el que también fuese el primer bastión de un pequeño emporio de videoclubs, cierra en Valencia tras más de 30 años de historia

VALENCIA. El negocio de los videoclubs se va acotando en la era digital. El acceso a través de Internet a contenidos, incluso a los más inaccesibles, va reduciendo la oferta de alquiler de películas incluso para grandes cadenas de este negocio como Teles, que cierra la que fuera su primera -ahora también, última- tienda en la calle San Francisco de Borja, cerca de Plaza España en Valencia.

Pasear por las diferentes salas del establecimiento, con una superficie de 600 metros cuadrados, es sumergirse en un universo de ficción. Las estanterías parecen no tener fin dando espacio a géneros tan dispares como el bélico, el asiático, el cine de acción,  el "independiente", las películas infantiles, X... uno puede destacar a directores como Cronenberg, Kurosawa, Miyazaki, Nolan, Lynch, Fincher, Kubrick, Pasolini, Tarantino, Buñuel, Haneke o Paul Thomas Anderson y hasta piezas del legado de los recientemente desaparecidos Jesús Franco (nada muy B) y Elías Querejeta.

Juan Antonio Pardo, que abrió la cadena, ha llegado a dar empleo de forma simultánea a 16 personas en los videoclubs Teles de Manuel Candela, Plaza de Roma, Gaspar Aguilar y San Francisco de Borja en el cual charlamos con él acerca del último bastión del negocio familiar. "Este ha sido siempre un negocio de tropiezos, problemas y oportunistas", comenta y destaca la criba que con los años fue dejando espacio únicamente a los más profesionalizados.

"Hubo un boom, pero luego fueron quedando los profesionales... profesionales entre comillas. Había quien entendía mucho de cine y se abría un videoclub, pero no sabían de gestión o comercialización", y apunta a que en otros casos el problema fue justo al contrario.

El boom fue, sobre todo, durante los años 80. "Acorralado (Rambo) fue uno de los hitos. Se vendieron centenares de reproductores de VHS", el formato que Pardo considera con diferencia el rey de su negocio por el que también han pasado Beta, 2000, DVD y Blu-Ray. Este último, sin establecerse entre sus clientes según apunta, aunque a él le cautivó desde su salida y apostó por él.

Semanas antes de que se hiciera pública la decisión, Teles mantenía alquileres por debajo y hasta los dos euros, con muchos estrenos a 1,20. Uno de los últimos grandes éxitos que pasó por el establecimiento fue Avatar, "por su calidad de imagen", según apunta pardo que recuerda el éxito también en los 80 de E.T., una película que algunas familias vieron en el cine una cantidad de veces superior a la que muchas de las actuales han ido con sus hijos al cine.

Sin embargo, Pardo no se muestra especialmente nostálgico con el cierre; lo asume con naturalidad y no cree que el negocio esté abocado a la desaparición: "si se profesionaliza el que queda... vivirá de ello", para esto el propietario apunta a la especialización en géneros y formatos, a la masificación de grandes títulos y a la obtención de películas especialmente buscadas por los cinéfilos a los que cabe mimar en el negocio.

En este sentido, Pardo apunta a que los diferentes establecimientos siempre han acogido reediciones, en busca de fidelizar y recuperar público. Un público que durante los últimos años han ganado con un nuevo género: las series de televisión. El Ala Oeste de la Casa Blanca o Los Soprano salen por capítulos y temporadas en un catálogo seleccionado. Teles siempre ha apostado por la cantidad -aunque sea obvio entender que nunca se puede tener todo el audiovisual disponible-, y ahora se deshace de varias decenas de miles de títulos cuyo grueso oscila entre los tres y los siete euros.

Pardo afirma que no quiere subir el precio de sus alquileres y que su cierre tiene mucho que ver con la piratería "profesionalizada" en Internet: "sólo falta que te puedas bajar los billetes de 50 euros, que sería fabuloso...". Aunque reconoce que el fenómeno de la copia ha existido desde la aparición de cualquier original, "sin duda la piratería de Internet ha sido la más profesional", algo que no acaba de comprender desde su posición: "veo una reacción rara y sospechosa. No sé si es que hay algunos políticos que no lo quieren cortar, si son las multinacionales las que no le buscan solución... al final pienso que para Estados Unidos como mercado sólo somos un pueblo y que no se preocupan mucho de solucionar la situación en España".

El problema para Pardo no se encuentra en la distribución, a la que acceden desde hace años a través de mayoristas y no a través de las multinacionales "que han ido desapareciendo de España a tiempo, muy inteligentemente". El problema de la comercialización a través de los alquileres tampoco considera Pardo que sea de eliminar intermediarios: "es una decisión que debe estar por arriba".

El último Teles se vaciará durante el mes de julio, hasta fin de existencias. La tienda disfruta estos días de un incremento de tráfico por sus pasillos, a los que acuden clientes nuevos y habituales que tratan de ampliar su colección personal. Esas ventas serán un pequeño legado cinematográfico diseminado por la ciudad de Valencia, en la que esta empresa familiar ha sobrevivido durante más de 30 a los vaivenes de la industria, cambios de formato y cambios en el consumo del audiovisual.

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1 comentario

r2d2 escribió
18/10/2014 16:51

Juan no hacía más que traer bli-ray de películas de los 80 muy malas, como la saga de Rambo, de ahí por lo que la gente no alquilaba las películas!

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