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EL CABECICUBO

Un príncipe para Corina, el 'banco malo' de los realities

ÁLVARO GONZÁLEZ. 18/05/2013

Cuatro contraataca a Salvados (La Sexta) los domingos con ‘Un príncipe para Corina', una acumulación de patetismo y selección de todos los realities

VALENCIA. El advenimiento de los realities en España llegó con una frase, "quién me pone la pierna encima para que no levante cabeza ¿quién?". Era un ex militar aragonés de 25 años, Jorge Berrocal, que se lamentaba por la expulsión de Gran Hermano de María José Galera, camarera de 32 años, quien iba a enfrentarse en las próximas semanas a su pasado como prostituta.

Como el flash del primer pico de heroína, nada en la televisión ha vuelto a hacernos disfrutar de tanta vergüenza ajena como la primera vez. Los propios protagonistas de esa historia intentaron prolongarlo, discos de música ligera mediante, pero ahí quedó la cosa. Después, ha habido muchas horas de televisión de consumo popular; mucha taxidermia del patetismo, pero nada como aquel momento.

Sin embargo, han pasado más de diez años y la tele no para de buscar el mismo efecto que aquel primer pinchazo. A veces se acerca, a veces no está mal el pelotazo, pero nunca es como la primera vez. Con Un príncipe para Corina, oferta de Cuatro para competir ni más ni menos que contra Salvados, el planteamiento es ya de, ante la impotencia metafísica, la sobredosis.

Quienquiera que haya disfrutado con este programa que sepa que, catódicamente hablando, se halla en un Seat 127 abandonado en un descampado contemplando el amanecer con la dosis letal apuntado a su última vena. No puede hacerse un casting más despiadado; no hay posproducción que ridiculice más a unos concursantes.

El espacio consiste en enamorar a Corina Randazzo, una nini hija de inmigrantes argentinos que comparte nombre con cierta persona relacionada con las más altas esferas del Estado y posee una belleza incuestionable. La gracia, al menos en la primera entrega, se basa en ver cómo un grupo de pringaos se esfuerza ridículamente por conquistarla. Reunió a 1.355.000 espectadores. Un millón casi exacto menos que el Salvados sobre la Justicia española y su lucha contra la corrupción.

Los pretendientes de Corina se dividen expresamente en tres grupos, los guapos, los simpáticos y los nerds, que vienen a ser, estos últimos, lo que usted siempre ha entendido por friquis. Qué decir del capital humano que nos muestran. El concursante Resti Valverde, por ejemplo, lleva encima decenas de operaciones quirúrgicas, odia a los feos, proclama, le da vergüenza verlos por la calle y se considera un "amante del lujo, de la exclusividad, un materialista".

Pau, es modelo, vive de su cuerpo, nos susurra. También hay un boxeador cristiano evangélico, que le ha regalado una biblia a su amada. Entre los llamados nerds, uno le lleva sus herramientas para arreglar ordenadores para que repare su corazón. Otro va vestido de Capitán América...

El programa ganaría con Arturo Pérez Reverte arbitrando los careos con Corina, no es por dar ideas, pero es que el plantel es el máximo exponente de todos los topicazos cutres que no faltan en cualquier reality. Aquí están todos reunidos, parece un Secret Wars de Marvel. Una comparación que sólo entenderán si tienen más que ver con los nerds que con los del colágeno, dicho sea de paso.



De hecho, aparte de buscar la gracia en que los pretendientes de Corina parezca que sufren retrasos psíquicos constatables, el programa ha sobrepasado ciertos límites llevando a un caballero que, si no es un actor, sufre problemas psicopatológicos graves. Es un tipo que se considera un vampiro de dos mil y pico años. Sólo pareció medianamente cuerdo cuando dijo que su grupo favorito era OBK, esos músicos que serán recordados por nuestros nietos como nosotros añoramos las formaciones adolescentes de la Motown.

En fin, que en tiempos del FROB, del banco malo, Un príncipe para Corina ha dado la impresión de ser un espacio que reúne en uno solo todas las pequeñas dosis de vergüenza ajena que necesitaba cada reality para funcionar. Encima, en la misma franja horaria en la que Jordi Évole vuelve a poner de manifiesto, por ejemplo, el abyecto cierre en falso del accidente del Metro de Valencia Ahora, Usted puede afinar. Reírse, no de un tonto del pueblo, sino de veintitantos. Todo con una banda sonora tipo Thomas Newman, como si fuese una cinta estrenada en Sundance.



Así el programa pretende combinar el amor con el humor, anuncia, y su divisa son adelantos de cuánto va a llorar la princesa. "Haga lo que haga voy a terminar sufriendo", dice Corina en uno de los cebos sobre los próximos programas. Su padre, argentino él, hará de psicoanalista de toda esta jauría para mayor gloria del escarnio público de estos concursantes. Mordamos topicazos a lo pitbull.

Dice la sabiduría popular que de todo se cansa uno, hasta de que en verano le hagan cosquillitas con la lengua en la espalda, y este programa es tan estruendoso y poco sutil en sus encantos que lo que pide el instinto es que uno de los concursantes se ponga la máscara, saque la sierra eléctrica y se ponga a faenar. Al fin y al cabo, parece que se trata de poner a prueba a personalidades límite. ¿Por qué no un poco de sangre? Tal vez por eso sólo han dejado aparecer en un capítulo al tío que se creía Drácula y dormía en ataúdes sin camisa de fuerza.

Uno de los mozos dio, pese a todo, una sentencia interesante: "Ya no quedan caballeros, pero porque os los estáis cargando". Valga como mensaje a las cadenas acerca del noble arte de despertar vergüenza ajena. En el siguiente nivel queremos asesinos en serie. Ancha es Castilla.

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5 comentarios

sebastian escribió
04/06/2013 03:41

vale que el programa la verdad deja mucho que desear por que la verdad desde mi punto de vista se mofan de chavales de manera exagerada . corina no es nini de echo si leyerais un poco porinternet trabaja como dependienta en una tienda en malaga y dejo sus estudios universitarios debido a la falta de medios de su familia , es la verdad en lo unico que discrepo con respecto a vuestra publicacion . la verdad yo no soy un fan del programa pero si que lo he visto por mi novia y bueno prefiero salvados sin ningun lugar a duda pero cada uno es libre de escojer que mirar

Juan Carlos I escribió
19/05/2013 20:10

Todos estos ninis son basura. Queremos que Ramon el Vanidoso, ante los escombros del antiguo poblado de Pitis, intente seducirle convidandola a una "gotita" de jaco y coca en papel albal. Era un hombre de gran locuacidad, alque echamos de menos. https://www.youtube.com/watch?v=5ykPSYgo1lw

19/05/2013 15:45

Tienen que ser actores.. había uno, el que decía que era estratega, que su vídeo de presentación recordaba a "la hora chanante" cuando hacían lo de "Testimonios" jajajaja

alter_ego escribió
19/05/2013 01:47

Lo de OBK es una coña, ¿verdad?

Ruboslav escribió
18/05/2013 11:36

Al tío ese que está operado hasta el ojete, lo vi en un programa de esos (no recuerdo cual, ese es mi nivel televisivo) que los reporteros van a entrevistar a gente relacionada con el tema que traten en cada entrega. Este salió en uno que trataba, claro, sobre las operaciones de estética. De paso salía también su madre que padecía la misma obsesión. Para que os hagais una idea del merme mental, en un momento dado se daban un pico. Tan asqueroso como real. Si dices que el vampiro está como una regadera, ese otro payo no le anda a la zaga.

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