X AVISO DE COOKIES: Este sitio web hace uso de cookies con la finalidad de recopilar datos estadísticos anónimos de uso de la web, así como la mejora del funcionamiento y personalización de la experiencia de navegación del usuario. Aceptar Más información
GRUPO PLAZA
CRÓNICA DE SOCIEDAD

Valencia vibró con la Summer Shoppening Night

08/06/2012

Valencia acogió el jueves 7 de junio la Noche de Compras entre copas, sorpresas y descuentos hasta la media noche. Tras el éxito de la 1ª edición, ahora se nota más rodaje y mejor organización. Un girasol en cada puerta avisaba de la participación del local

VALENCIA. Aunque la Shopening Open Night, en versión original o la Noche de las Tiendas Abiertas, en versión subtitulada, que suena más a título de película de adolescentes que a una campaña de promoción, comenzó a las 20:30, la inauguración oficial en la esquina de Loewe con la Bolsa, en plena milla de oro, no fue hasta una hora más tarde.

Allí en corrillos charlaban Mairen Beneyto, con su fiel escudera Mercedes Devesa, esa mujer eficaz, entrañable e imprescindible para la concejala de Cultura del Ayuntamiento de Valencia desde que comenzó con su tienda La Roca allá por los setenta. Iban estupendamente acompañadas por Eva Marcellán, madre de trillizos, perdón, de mellizos y de la pequeña Irene Manglano, y sin embargo con capacidad para no perderse una. Eso es organización.

Un corrillo a la derecha estaba Nacho Mañó con Gisela, que sacan disco el próximo martes, Cantos Rodados, y que después de promocionarlo en el photocall iban a llevar a la hija de Nacho de tiendas, que para eso tiene 14 años y una padre músico.



El photocall en esta ocasión estuvo repleto de bellezas singulares y los políticos no hicieron su aparición, tan sólo directores generales y alguna concejala que otra, que en estos tiempos no está el horno para flashes fashion, así que se llenó de actrices, como Iris Lezcano o Paula Rego, de empresarias y organizadoras, como Isabel Cosme, de la Asociación de Comerciantes del Centro y también hija de la diseñadora Presen Rodríguez, lo que le hace resaltar por su estilismo, o de modelos, como Cristina Duato, que apareció espectacular vestida de su amigo Francis Montesinos y de la mano de su madre, Cristina de Salazar, tan feliz como en su día la madre de la Pantoja.

Las bloggers, en version original, o blogueras, en versión subtitulada, oficiales de la Nit de les Tendes Obertes, en versión local, llegaron y destacaron, sobre todo Andrea Villafañé, con unos pendientes de Salomé Corell, maravillosos, como todo lo que hace esta diseñadora valenciana, tan rubia y tan pequeña que despista, pues su trayectoria demuestra que acumula una cantidad ingente de masa gris. Las otras blogueras eran Macarena Gea, Bárbara Crespo e Isabel Gay, tan estupendas como los pendientes de Saló.

La aparición estelar de la noche fue la de Carmen Lomana, que llegó y consiguió levantar expectación de estrella diciendo a todos los micrófonos lo que le gusta la gente de aquí, lo que disfruta viendo lo fashion que son las valencianas y que se siente como en casa. Lo cierto es que viene habitualmente y que ha sido hasta fallera mayor. En esta ocasión, más de un centenar de tiendas le esperaban con las puertas abiertas.

Junto al photocall, una terraza improvisada con muebles que se iluminan, de Muebles Romero, empresa valenciana con proyección internacional pero sobre todo con Carmen y Manolo Romero, que son como hadas madrinas que todo lo que tocan lo iluminan y qué mejor que dar un toque de luz a sus muebles. Carmen paseaba con Miguel Hernández pero donde hizo una parada técnica de más de media hora fue en Sandro y Claudine Pierrot. Las bolsas le delataban.

Juana Camps y Javi Edo, también disfrutaron de las terrazas, sobre todo de la de la plaza del Patriarca, de la de los Pinazo, de la de enfrente de Hermés, tienda que por cierto no abrió, de la del mercado de Colón. Seguro que en cada una no tomaron mojitos porque estaban frescos como lechugas y lúcidos como siempre.



Lúcida y fresa estaba Cristina Jiménez, de Lluvias de Abril, que como sus tiendas es vaporosa, vintage, floral y huele bien. Con otro estilo pero con el mismo buen rollo, invitaban a bombones y champagne las hermanas Cristina y Amparo Enguídanos junto a su inseparable Anne Melsom y Martita y Carlota Navarro. Son el ejemplo de hermandad (las Enguídanos son cinco, son mujeres y son inseparables)

En la calle de la Nave, bebiendo y riendo, pudimos ver a Isabel Calahorro en Nonobel, con dos amigas que también trabajan en Quinespharma y que estaban tan chispeantes como ella con los bombones y el champagne.

Ya en Cerdán de Tallada, destacaba la imagen de Juan Carlos y Teresa Bolinches, comprando tranquilamente en Roche Bobois. Pero una de las estrellas de la noche, definitivamente, fue Armando Martínez con su fiesta de recreación americana de los 50. En la puerta un descapotable como el de John Travolta en Grease, y ya en el interior, las pin ups ofrecían perritos calientes y helados mientras el joyero estaba departiendo en una mesa de despacho, casi como si jugaran al póquer, con un grupo de amigos, entre los que se encontraba el abogado Francisco Puchol.



Mientras al otro lado de la ciudad, o casi, en la calle Hernán Cortes, Vicente Fernández, Elena Gutiérrez y Luis Bodes saludaban a sus invitados y esperaban la llegada de sus fieles Kiko Catalá e Irina Manglano. Como fieles eran las amigas de Marta de Diego que trajo los sombreros exclusivos de Philip Treacy, esos que hacen estragos en Londres entre la high society de la City que merodea a las hermanas Middleton. Se los probaban con garbo, desde las hermanas Cañamás, Conchita y Maíta, hasta la mejor compositora de coros de esta nuestra ciudad, Lourdes Carreras, pasando por las inigualables hermanas Fitera, Laura y Blanca. Es que sin ellas, no habría Shoppening, eso seguro.

Guillermo Jiménez andaba entre Living y Beguer y es que había animación en cualquier esquina, en cualquier rincón, y te topabas con un jamoncito estupendo como el que puso Borja Ávila en Domani o un cava Murviedro como el que invitaba Laura Beguer.

Y la fiesta acabó en el Mercado de Colón. En Sorní, la Sardinería repartía frituras varias, y en la Galería Jorge Juan te recibían con un collar de flores para participar en la fiesta californiana, además de algodón de azúcar de los de la feria de toda la vida, regalos en varias tiendas y el baile en el centro de la plaza, moderno como Javier Gutiérrez, el internacional periodista que no dejó de mover el esqueleto junto a sus colegas, Ginés Llorca, Mariola Cubells y la empresaria Hortensia Maeso, que llenó Rubio Kids hasta los topes con el cuenta cuentos y decidió 'descansar' con un mojito californiano.

Si sólo a la galería entraron 5.000 personas, en la calle habrían varios miles más recorriendo esquinas y topándose con sorpresas al girar cualquier calle del centro histórico más grande de Europa.

 

Comparte esta noticia

comentarios

Actualmente no hay comentarios para esta noticia.

Si quieres dejarnos un comentario rellena el siguiente formulario con tu nombre, tu dirección de correo electrónico y tu comentario.

Escribe un comentario

Tu email nunca será publicado o compartido. Los campos con * son obligatorios. Los comentarios deben ser aprobados por el administrador antes de ser publicados.

publicidad
publicidad