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Las cajas confían en un "banco del suelo" para salvar al sector

18/01/2012

MADRID (EFECOM). Las cajas de ahorros han puesto sobre la mesa la necesidad de crear un 'banco' que aglutine el suelo adjudicado a las entidades financieras, un instrumento que permitiría, según fuentes del sector, despejar el futuro de algunas de las más expuestas al 'ladrillo', como Bankia.

Las cajas quieren este modelo como alternativa a la reforma que está preparando el Gobierno y que pasará previsiblemente por exigir a todo el sector que aumente sus provisiones en algo más de 50.000 millones de euros, para superar por fin su alta exposición al sector inmobiliario, que suma 176.000 millones de euros.

Si bien existe un gran opacidad sobre la reforma que se está elaborando, fuentes financieras que están al tanto del proceso han informado de que las nuevas provisiones no afectarán solo al suelo y a las viviendas adjudicadas, como se suponía hasta ahora.

Según explican, el Gobierno baraja que las nuevas exigencias de provisiones afecten también a las hipotecas en mora suscritas por particulares, y incluso a las subestándar, como se llama a las que están en riesgo de entrar en mora.

Con esta nueva regulación, que podría adoptar la forma de Real Decreto en las próximas semanas, se obligará a las entidades a realizar las provisiones en dos años, con cargo a los resultados de 2011 y 2012.

Las entidades deberán provisionar en este periodo un 90 por ciento del suelo adjudicado no urbanizable, un 60 por ciento el urbanizable, un 50 por ciento las viviendas adjudicadas no terminadas, un 30 por ciento las acabadas, y entre un 10 y un 20 por ciento las hipotecas en mora o con riesgo de impago.

Esta iniciativa supondrá dar una vuelta de tuerca a una regulación ya de por sí exigente, y que podría hacer que muchas de las entidades del sector no puedan hacer frente a este reto y tengan que ser absorbidas por otras más grandes.

De hecho, se considera que bajo este nuevo entorno de presión ninguna estará a salvo de ser absorbida en un proceso de fusión, salvo los tres grandes grupos, el BBVA, el Santander, y la Caixa.

Desde el ministerio de Economía no se facilitan detalles sobre la reforma y tan solo reconocen que se está trabajando en ella. Sí afirman, sin embargo, que la reforma dará lugar a una nueva oleada de fusiones y que no habrá un coste adicional para el contribuyente.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, dejó claro hace unos días que la reforma no pasará por la creación de un "banco malo" que aglutine todos los activos inmobiliarios, como son el suelo adjudicado, las promociones no terminadas, y las viviendas acabadas.

Pero las cajas son partidarias de una medida intermedia. Consiste en crear una entidad a la que traspasar sólo el suelo, mientras que el resto de activos permanecerá en las entidades bajo unas nuevas exigencias de provisiones,.

Esta medida permitiría a las entidades limpiar sus balances y liberar provisiones, aunque algunas tengan que reconocer minusvalías a la hora de traspasar el suelo a la nueva entidad.

Las cajas opinan que exigir mayores provisiones a la banca puede llegar a forzar fusiones que, lejos de solventar la situación de una entidad, cree un problema a la que le absorbe.

En el sector financiero se especula estos días con la posible fusión entre Bankia y la Caixa, operación que las dos entidades han negado oficialmente que esté en marcha.

Apenas seis meses después de salir a bolsa, Bankia y su matriz, BFA, deben captar 1.140 millones de euros para cumplir los requerimientos de capital de Bruselas, así como hacer frente a las futuras dotaciones que le exija el Banco de España, y que según algunos medios ascendería a 5.000 millones de euros.

La entidad que preside Rodrigo Rato está inmersa en la actualidad en el proceso de integración de las siete cajas que la conforman (Caja Madrid, Bancaja, Insular de Canarias, Laietana, Avila, Segovia y Rioja), y que todavía no ha sido completada.

Desde el sector se considera que sería un error forzar a la entidad a entrar en un nuevo proceso de fusión, aunque la decisión dependerá de los detalles de la reforma que lleve a cabo el nuevo Gobierno.

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