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ANÁLISIS PP

El 'ser o no ser' de Rita Barberá

X. AGUAR. 17/09/2011 La alcaldesa de Valencia, una vez acaparada la atención mediática y orgánica, estira los plazos para hacer sus cuentas particulares sobre la conveniencia ir en la lista al Congreso

VALENCIA. Se cumplen 15 días desde que la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, inició los movimientos para formar parte de la candidatura al Congreso de los Diputados por la circunscripción de Valencia. Dos semanas después, la primera edil sigue en su periodo de particular "reflexión" acerca de su presencia en la lista.

En el PPCV, nadie termina de encontrar una explicación convincente del movimiento público de la primera edil, quien llegó a asegurar que echaba "en falta el cariño" de la dirección nacional con Mariano Rajoy al frente. Al margen de los fuegos de artificio generados con la puesta en escena, todavía se desconoce el camino que escogerá Barberá.

Esta dilación no termina de agradar en los diferentes ámbitos del partido, que se encuentra a expensas de la decisión de la alcaldesa. Una decisión que, además, gira en torno a su intención de compaginar alcaldía con cámara baja. Lo que ha resultado evidente por las diferentes reacciones tanto en la Comunitat como en la calle Génova -donde se ubica la sede nacional del PP- es que la jugada ha sido por libre. Una forma de decir: "Un momento, aquí estoy yo". El efecto pretendido se logró desde el primer minuto, ahora bien, la expectación lograda empieza a ser algo molesta en ciertos núcleos de poder del partido cuando parece utilizada para una decisión de conveniencia particular.

En el partido todos asienten con la cabeza a la iniciativa de Rita Barberá, aunque a más de uno le parezca "absurda" la manera en que se ha actuado. De hecho, no son pocos los que piensan que el objetivo de autoreivindicarse ya está logrado y no se integrará en la candidatura. Cumplir con la cámara implica estar tres días a la semana AVE para arriba y para abajo. Y es que lo de saltarse ir a votar en el Congreso está peor visto en clave interna que en Les Corts. Sí además se diera la circunstancia de que el PP se viera obligado a gobernar en minoría la asistencia sería más que obligada.

El problema de Barberá radica en que no está dispuesta a desprenderse del Ayuntamiento de Valencia. Su delfín favorito, el concejal de Urbanismo, Jorge Bellver, se encuentra a la espera del juicio por el caso Monforte, por el que se encuentra imputado. Por tanto, para abandonar el consistorio debería delegar en Alfonso Grau o buscar otra opción, ya que resulta improbable que impulse a Bellver en las circunstancias actuales. No parece probable que deje el cargo, a no ser que existiera un compromiso con Mariano Rajoy de retiro ‘dorado' de la alcaldesa como presidenta del Congreso de los Diputados, cosa para la cual debería vencer el PP las elecciones.

Otra opción sería delegar más en Grau y mantener ambos cargos. A estas alturas, resulta sorprendente que Barberá tenga ganas de ejercer de alcaldesa y, a la vez, de diputada nacional. Aunque, bien es cierto, que el auge de las ‘vacas flacas' van a complicar cada vez más la gestión y podría elegir que la cara visible para encajar el desgaste fuera su segundo de abordo. En cualquier caso, llama mucho la atención que Barberá se mostrara dispuesta a hacer el esfuerzo de estar presente en ambas instituciones para ser solo una diputada de a pie en Madrid.

Todas estas teoría circulan en el Partido Popular. Hay quien incluso apela a que, realmente, el ‘calentón' de Barberá se debe a la poca atención de Génova a Francisco Camps primero y, ahora, al propio Alberto Fabra. Si así fuera, y montado ya el ‘show', sumado a la confirmación de que Rajoy estará en Valencia a final de mes -que parece mérito de Barberá aunque estaba prácticamente hecho cuando Fabra se reunión en Madrid con el líder del PP- no quedaría ninguna razón de peso para que la alcaldesa siguiera reflexionando sobre si ir al Congreso: se quedaría en el consistorio que es para lo que ha sido elegida.

Quedan pues muchas incógnitas por despejar respecto al ‘aquí estoy yo' emitido por Rita Barberá. Algunas se desvelarán con su decisión, si bien el efecto pretendido ya haya sido conseguido y, ahora, con el retraso de su decisión, más todavía: protagonismo y posicionamiento ante el nuevo liderazgo del PP valenciano.

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