X AVISO DE COOKIES: Este sitio web hace uso de cookies con la finalidad de recopilar datos estadísticos anónimos de uso de la web, así como la mejora del funcionamiento y personalización de la experiencia de navegación del usuario. Aceptar Más información
GRUPO PLAZA

"Su carencia de fe resulta molesta"

TAULA DE CANVIS / JOAQUIM CLEMENTE. 27/06/2011

VALENCIA. Hay una escena mítica, especialmente para los incondicionales de La guerra de las galaxias, en la que Darth Vader tiene reunidos a sus más estrechos colaboradores. En un momento de la acción, uno de los consejeros comete la imprudencia de criticar las creencias de Lord Vader que, afirma, no han impedido que los rebeldes hayan robado los planos de la Estrella de la Muerte. "Su carencia de fe resulta molesta", le responde Vader, mientras le demuestra el poder del lado oscuro cortándole la respiración sin ponerle una mano encima.

Me ha venido esta escena a la cabeza este fin de semana reflexionando sobre los nombramientos por parte de Francisco Camps del nuevo Consell así como de los cargos intermedios, anunciados el viernes. Cosas del subconsciente humano, imagino, pues nada más lejos de mi ánimo establecer comparaciones. Pero supongo que el funcionamiento del cerebro tiene estas cosas.

Cuando estos días en la redacción de ValenciaPlaza.com intentábamos poner orden y razones a la profunda renovación acometida por Camps y tratábamos de unir las piezas del inicialmente complejo puzzle planteado por el presidente, algunas comenzaron a encajar, mostrando una foto que seguramente tiene todavía zonas por revelar.

Pero ya hay otras que se distinguen de forma nítida. Este es un Consell del presidente, quien, lejos de apoyarse en su partido, optó por su grupo de estrechos colaboradores que han ido incrementando su influencia y poder en Presidencia.

El caso más llamativo y que se convirtió en la sorpresa de la semana, fue el de Enrique Verdeguerel hombre que se hará cargo de una macroconselleria de Economía, Industria y Comercio. ValenciaPlaza.com les contó el viernes cómo se gestó ese fichaje, así que no profundizaré en ello.

Pero sí quisiera detenerme un instante en el gran perjudicado de esta renovación: Vicente Rambla. Sobre qué ocurrió aquella tarde de martes en la que Camps llamó al Palau al que ha sido su estrecho colaborador durante tantos años corren muchas versiones.

A la que les cuento ahora, por quien me lo explica, le doy un alto crédito: Camps llamó el lunes por la noche a Rambla para ofrecerle la cartera de Hacienda. El ya exvicepresidente se mostró fuertemente contrariado, por decirlo suave.

La renuncia de Rambla, sin embargo, no contrarió a Camps. La reunión que mantuvieron el martes concluyó con una palmadita en el hombro y un "gracias por los servicios prestados" que aumentó la perplejidad del que ha sido fiel apoyo del jefe del Consell, especialmente en los momentos duros, y de los pocos que ha intentado mantener una cierta actividad en una Generalitat paralizada.

La solución de emergencia fue ascender a José Manuel Vela, ya que Gerardo Camps estaba descartado.

Hay dos elementos clave que no hay que perder de vista por el recorrido que pueden tener en los próximos meses. El primero se veía a simple vista, pero valga de ejemplo la frase del propio Vela en su toma de posesión: "Nunca he tenido un carnet, excepto el del Valencia CF, y eso fue antes de la mili". Y es que este Consell está hecho, si no de espaldas, sí al margen del PPCV.

Puede argumentarse que eso es bueno, que a los consellers hay que nombrarlos por su capacidad de gestión y no por cuotas de las familias de partido. Pero la lectura que se hace desde la calle Quart es distinta: sí, no hay gente de Alfonso Rus, ni de Carlos Fabra, ni, por supuesto, de José Joaquín Ripoll... Lo que hay es gente de Camps.

O mejor, del entorno que rodea a Camps y a la vicepresidente única, Paula Sáchez de León. Sus colaboradores más cercanos, Pablo LandechoHenar Molinero, Nuria Romeral o Isabel Villalonga, la nueva secretaria autonómica de Presidencia, cuyo peso en el núcleo duro de Fuentehermosa ha ido creciendo hasta el punto que, según varias fuentes "manda todo".

Ese grupo ha sido también el encargado de redistribuir a los distintos altos cargos en las consellerias. Los nuevos consellers no han tenido ocasión de nombrar a sus equipos, con alguna excepción. El organigrama se trabajó al margen de quién fuera a ocupar las carteras con criterios a veces difíciles de entender pero fáciles de intuir. Y con salidas llamativas de algunos cargos intermedios, de quienes se podría decir que "su carencia de fe" resultaba molesta.

El presidente de la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE), Vicente Boluda, había pedido, por dos veces un Gobierno fuerte. El de la Confederación Empresarial Valenciana (CEV), José Vicente Gonzálezha insisido hasta la saciedad que no hay tiempo que perder. Ilustrativa fue su frase del jueves: "Los consellers tienen que aterrizar como los aviones de combate, porque estamos en combate".

La forma en que se ha elaborado el Ejecutivo, el malestar generado en el partido y el perfil técnico que se le atribuye (¿tomarán las decisiones igual de firmes estos consellers tecnócratas, uno de los cuales insistió en su condición de funcionario en varias ocasiones, como las tomaría un político?) son aspectos que despiertan ciertas dudas que los propios consellers tendrán que despejar. Y hacerlo pronto. Habrá que darles, en todo caso, un margen de confianza. Que la Fuerza les acompañe.

CAIXA DE GROS

Hay un detalle en la reorganización del Consell que resulta cuanto menos extraño. Bien, en realidad hay varios, pero permítanme que les llame la atención sobre el Instituto Valenciano de Finanzas (IVF). Pese a que su función principal -al margen de ciertas tareas de supervisión- es la de ser el instrumento financiero de la Generalitat y, por tanto, el responsable de las emisiones de deuda, en el nuevo organigrama sale de la Conselleria de Hacienda (la que elabora el presupuesto y por tanto decide cuánto dinero hay que pedir a los mercados) para integrarse en Economía e Industria.

José Manuel Vela, el conseller, pierde el control del organismo que dirige su hermano, Jorge Vela. Es cierto que el IVF tiene también entre sus funciones facilitar financiación a las empresas (aunque el grueso de esos préstamos se lo lleven las públicas) y que las patronales y los sindicatos han reclamado su evolución hacia un banco público que abra el grifo del crédito. Pero resulta cuanto menos chocante que ese brazo financiero de la Generalitat se desvincule del departamento presupuestario. Confiemos en que la coordinación entre consellerias funcione.

CAIXA DE MENUT

Para finalizar, acompáñenme en un viaje en el tiempo. Con la retirada hace unos meses del veterano dirigente cameral Arturo Virosque o el recambio, hace algo más de dos años, en la secretaría general de UGT-PV, que supuso la salida de Rafael Recuendo, finalizaron dos de los mandatos más longevos de la reciente historia económica valenciana. Sin embargo, aún quedan míticos resistentes, como el eterno Antonio Tirado, vicepresidente de Bancaja, consejero de Banco Financiero y de Ahorros y miembro de la cúpula ejecutiva de Bankia.

Pero el que ha roto su racha -aunque mantiene el récord imbatible de ser conseller con todos los presidentes autonómicos valencianos- es Rafael Blasco. Sigue en primera línea como síndic del Grupo Parlamentario Popular, pero no es lo mismo. Pero en los segundos escalones del Consell hay quienes sobreviven desde la época de Eduardo Zaplana: Dora Ibars o Vicente Dómine son dos ejemplos de los que han pasado la criba legislatura tras legislatura.

Comparte esta noticia

comentarios

Actualmente no hay comentarios para esta noticia.

Si quieres dejarnos un comentario rellena el siguiente formulario con tu nombre, tu dirección de correo electrónico y tu comentario.

Escribe un comentario

Tu email nunca será publicado o compartido. Los campos con * son obligatorios. Los comentarios deben ser aprobados por el administrador antes de ser publicados.

publicidad