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UNA HABITACIÓN PROPIA

Refugiados bienvenidos, refugiadas bienvenidas

ESTHER LÓPEZ BARCELÓ. 06/09/2015 La foto de Aylan ahogado ha tenido un innegable "efecto llamada", el de la solidaridad

UNA HABITACIÓN PROPIA

Esther López Barceló

Arqueóloga, exdiputada de Esquerra Unida en Les Corts
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"Habitualmente un cadáver es algo de aspecto desagradable y mudo, sin embargo hay cadáveres que hablan más alto que trombones e iluminan más intensamente que antorchas".

Rosa Luxemburgo

VALENCIA.La foto de Aylan ha tenido un "efecto llamada", pero no en los términos insolidarios de la derecha. El "efecto llamada" desde mi perspectiva cercana lo he vivido en forma de mensajes de amigos y familia, pidiéndome información acerca de cómo hacer saber a las autoridades que sus casas están abiertas a quienes están viviendo el éxodo.

Una gran parte de la sociedad civil ha reconocido el hilo que les une a esas familias que huyen para salvar la vida y su futuro. Hay gente que se reconoce en ellas directamente y también la hay que recuerda a sus propios ascendientes huyendo de la guerra y de la represión franquista.

Hay un antes y un después de la foto de Aylan, que no es más que la evidencia de una realidad que nos venían mostrando desde hace mucho tiempo pero que éramos incapaces de ver. Sin embargo, tal y como nos han ido narrando estos días in situ periodistas como Olga Rodríguez y Alberto Sicilia, la solidaridad es hasta ahora tan sólo un deseo de una gran parte digna de la población porque la realidad de los refugiados cruzando fronteras en esta Europa "fortaleza de los mercados" está marcada por el horror de los antidisturbios, los naufragios y los centros de detención.

No obstante, aquí, la gran mayoría de ayuntamientos del País Valenciano se han organizado siguiendo la estela marcada por Ada Colau y Barcelona en Comú, que defendieron la necesidad de crear una red de ciudades-refugio que dieran acogida a las miles de personas que escapan de la guerra. Se han ido uniendo otros consistorios, como el de Madrid anunciando una partida presupuestaria de 10 millones de euros para garantizar las necesidades habitacionales del proceso de acogida. Por cierto, un millón de euros más que lo presupuestado por el Gobierno central para emergencias y atención a refugiados.

Valencia y Alicante se han integrado rápidamente en este marco de cooperación junto a un gran número de municipios de nuestra comunidad que, con esta voluntad solidaria, han devuelto a los ayuntamientos su razón de ser: servir a las necesidades de la población. En los últimos años, la mayoría de ellos habían estado secuestrados por los intereses de quienes no se presentan a las elecciones y de quienes sí lo hacen pero, simplemente, "para forrarse". Ahora vuelven a ser la institución más cercana a sus vecinos y, también, a quienes vienen a pedirnos refugio. De hecho, no es baladí que acabe de aprobarse el decreto del Consell que permite que los ayuntamientos continúen prestando las competencias relativas a educación, salud y servicios sociales.

No es baladí tampoco que en Alicante y Valencia se vuelva a hablar de memoria democrática y se recuperen los refugios que salvaron a nuestros abuelos y abuelas de las bombas de Franco y Mussolini, haciendo comprender que el sufrimiento de la guerra y la intolerancia no nos es ajeno. De hecho, en el marco del apoyo de la OTAN a las intervenciones bélicas de Estados Unidos y de las políticas migratorias represivas de la Unión Europea, nuestro gobierno es aliado de los responsables de este éxodo.

Frente a la insolidaridad manifestada por el ministro de Asuntos Exteriores negociando a la baja el número de refugiados que nos propone la UE, encontramos la reacción de los nuevos ayuntamientos y la movilización de la sociedad civil que han desbordado las previsiones iniciales de un gobierno central insensible. Sin ir más lejos, el viernes en un colegio de Valencia se convocaron a través de las redes sociales más de 300 personas para tejer una red de solidaridad popular que coopere con el ayuntamiento y la Generalitat. Y es de justicia recordar que, después de tantos años sufriendo un Consell insolidario e incluso delincuente en materias de cooperación, el gobierno autonómico comienza dando ejemplo con medidas concretas: habilitar 300 camas en albergues y una consignación presupuestaria inmediata de 620.000 euros para recibir refugiados y  la elaboración de un registro de recursos y familias acogedoras.

 

Toda esta solidaridad en potencia ha de verse concretada en un tiempo muy próximo y espero que estemos a la altura de aquellas familias valencianas y catalanas que durante la guerra acogieron a refugiados de otros territorios ya asediados por el terror de la victoria franquista, como describe Lluís Llach en Memòria d'uns ulls pintats:

"Allà, palplantats, esperàvem que el tren i l'atzar decidissin la porta que s'aturaria davant nostre, de la qual baixarien els fugitius amb aquella mirada tan desemparada als ulls. Famílies senceres, però sobretot dones, criatures i vells. No calia preguntar si eres refugiats, l'espant els marcava les faccions. Descendien tímids, caminaven amb passos imprecisos, fent tortes mentre miraven aquelles estructures metàl·liques que cobrien les vies i que els esvoleiaven pel damunt, com estranys monstres metàlics. Nosaltres ens presentàvem procurant que entenguessin que érem allà per ajudar-los i dur-los als espais que la ciutat havia preparat per acollir-los".

UNA HABITACIÓN PROPIA

Esther López Barceló

Arqueóloga, exdiputada de Esquerra Unida en Les Corts
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2 comentarios

Isabel escribió
06/09/2015 13:03

Este titular es una broma no? Refugiados/refugiadas? El menor de los problemas que tienen estas personas es ser englobados en el sexo masculino (o general). Verguenza de titular

06/09/2015 09:01

Buenos días: soy de la generación de inmigrantes del 73 que tenia como "meta" llegar primero a la soñada Alemania y finalmente termine en España. En aquel entonces no había nadie que recibiera a nadie. Solidaridad con los que sufren TODAS,ayuda y colaboración con los países en guerra para que cada uno pueda seguir viviendo en su aldea en su casa TODA. Pero, dejemos ya de dramatizar las cosas comenzemos por resolver los problemas de los miles de españoles en situación de casi pobreza,comenzemos por hacer mas justa nuestra sociedad y luego con nuestras cosas arregladas seamos solidarios. Alemania puede disponerse a la acogida de refugiados no lo dudo(me acogió a mi en el 73) pero si queremos sangrar nuestros corazones solo queda ver en el "Cementerio que tenemos en el Mediterraneo" de las vidas que sin llegar a tocar arena quedarón en las profundidades del estrecho.- Atte Alejandro Pillado Marbella 2015

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