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ENTRADAs A TRES EUROS

La guerra de precios de las entradas de cine enfrenta a los exhibidores

E. VIÑAS/ C. AIMEUR. 19/11/2013 La decisión unilateral de los cines Yelmo de lanzar una nueva 'Fiesta del Cine' ha provocado una guerra abierta entre exhibidores y cadenas de salas de cine

VALENCIA. La guerra de precios llega al mercado de la exhibición cinematográfica. Entre el lunes 18 de noviembre y el miércoles 20 la mayoría de las salas de España revivirán la Fiesta del Cine con entradas a tres euros y medio. Una medida que no han secundado buena parte de los operadores, que la consideran "pan para hoy y hambre para mañana". Esta guerra de precios se anticipa a la propuesta, aún en estudio, de lanzar un día del espectador a 3,90 euros.

El pasado martes, Yelmo Cineplex con 408 salas en España (16 salas en la ciudad de Valencia, en el Centro Comercial Campanar), prendió la mecha: una oferta para los días 18, 19 y 20 de noviembre a 3,50 euros por entrada. La oferta, además, se extiende a todas las películas sin discriminar por su distribuidor.

El jueves Cinesa (438 salas en España, 12 salas en Bonaire, Aldaia) se sumaba a la oferta. Esta adhesión hizo saltar todas las alarmas en el sector a nivel -suman casi el 50% de las salas del territorio- y también en Valencia.

Dos días más tarde, el sábado, el grupo ABC (Park, El Saler y Gran Turia) se sumaba a la promoción y bajaba hasta los tres euros la entrada. Esto supone Taquillas electrónicas y hall de Kinepolis Paternaque el grupo ABC asume 50 céntimos de cada una de las entradas, ya que la bajada hasta los 3,50 de Yelmo y Cinesa resta al 100% el beneficio del exhibidor, pero en el caso del grupo dirigido por la familia Pechuán la intención ha sido la de captar tráfico de público hacia sus salas.

Los cines de MN4, el centro comercial de Alfafar, se sumaban en la mañana del lunes a la oferta. El responsable de los mismos, Arturo Hernángil aseguraba a ValenciaPlaza.com: "No podemos no sumarnos a la oferta. Si no, nos hunden".

A colación de este golpe de volante en la política de precios, Hernángil apunta que "si ponemos el precio a 3,5 euros todas las semanas la gente acabará viniendo de igual forma y si bajas así los precios, por tu cuenta [en referencia a los exhibidores] no hay beneficio".

Por su parte, Kinepolis, Lys, Babel y los cines Acqua no se han sumado a la oferta. Una decisión en contra de la posición de fuerza que han ejercido Yelmo y Cinesa y a la que se han sumado el resto de salas con tal de sumar un inicio de semana prácticamente blanco, dada la proximidad de salas con un precio a  mitad o inferior a la mitad del de la competencia.

LA FIESTA DEL CINE Y SU INTERPRETACIÓN

Dice el presidente de la asociación de exhibidores de la Comunitat Valenciana, Antonio Such, propietario de los Babel, que este tipo de propuestas no tienen futuro. "Hay empresarios que no han interpretado bien el éxito de la Fiesta del Cine; fue un evento, algo especial, un acontecimiento", comenta. "Si lo hacemos todas las semanas perderá su valor", agrega.

Similar opinión sostiene el gerente de los cines Lys, Silvino Puig, quien considera que si no se consigue incluir a los distribuidores y productores en este tipo de propuestas, son medidas de corto alcance que no servirán para contener el descenso en el número de espectadores. "La solución no es este tipo de promociones", afirma.

Such va más lejos y advierte de que "grandes rebajas son siempre el preludio de cierres en todos los sectores". Además, recuerda que es un tipo de acciones que perjudican a los pequeños operadores. "Las grandes empresas sí pueden hacerlo, pero las pequeñas están muy preocupadas porque la guerra de precios quien no la puede aguantar son ellos", apostilla.

LOS ESPECTADORES CUESTAN DINERO

Para poder hacer la oferta especial de estos tres días, las grandes exhibidoras han aceptado de entrada tener pérdidas con algunas películas. En concreto, según las fuentes consultadas, Warner exigiría un mínimo de 3,17 euros por entrada. Ese hecho es el que marca el precio mínimo que pueden ofrecer los cines.

Así, por ejemplo, una película como Blue Jasmime de Woody Allen, implicaría un ingreso sin iva de 2,89. Los cines deben poner el resto hasta 3,17. O sea, que cada entrada les cuesta 0,28 céntimos, aparte de gastos de sala y personal. "Hay que vender muchas palomitas para rentabilizarlo", comenta Silvino Puig.

Para algunas de las fuentes consultadas, el descenso del precio de las entradas programado para estos tres días es una medida agresiva que recuerda a las de algunos grandes centros comerciales cuando reducen el precio de productos básicos por debajo incluso de su coste. "Una guerra de precios entre empresarios no conducirá a ningún sitio", advierte Such; "otros sectores han empezado así y ha sido el final de ese sector".

UN NUEVO DÍA DEL ESPECTADOR

La propuesta estrella que están estudiando los cines actualmente es poner en marcha un día del espectador a 3,90 euros. La medida se está negociando y hay que elevarla a órganos superiores como el Tribunal de la Competencia para que no se considere un pacto de precios destinado a alterar el mercado. La medida es casi secreta y está todavía en mantillas. De hecho, si se dicta el precio de 3,90 euros es precisamente por el mínimo que exige Warner, antes citado.

Independientemente de esa medida general, todos los cines han iniciado sus propias campañas de fidelización con propuestas de lo más variada. Los cines Acqua, por ejemplo, aunque no han movido ficha esta semana, están estudiando nuevas campañas para la semana que viene.

Los cines MN4, por su parte, habían llegado a un acuerdo con el centro comercial donde están ubicados. Al espectador que haya consumido en los restaurantes del centro se les facilitaba las entradas a 2,5 euros. Hay otras más antiguas, como el carnet del cine, campañas vinculadas a las redes sociales, etc...

EXCESO DE SALAS

Para algunos exhibidores uno de los principales problemas de la exhibición cinematográfica en España es el elevado ratio de de pantallas. "Cada vez que cierra un complejo, a las pocas semanas reabre con otro operador", comentaba Puig. Y recordaba el reciente caso de los cines ABC... en Alcoi, que fueron cerrados y a las pocas semanas reabiertos por otro empresario.

Según señala el informe de la SGAE, en la actualidad en España hay 3.990 pantallas de exhibición cinematográfica. Los cálculos de algunos exhibidores estiman que la cifra ideal de cines para un país como España se situaría en torno a los 3.000.

Con todo, como apunta Emilio Pechuán, de los cines ABC, el problema es de los exhibidores. "Para el ciudadano es bueno que haya más oferta; el problema es para los exhibidores que no tienen suficiente público", explica.

AÑOS DE CAÍDA LIBRE

Y ésa es la clave: la pérdida paulatina de espectadores. Según señalaba la SGAE, la lectura de las principales cifras del cine en España durante 2012 arrojaba una impresión negativa en todos sus indicadores, a excepción del gasto medio por espectador que subió por el incremento del IVA del 8% al 21.

El número de espectadores que acudieron a alguna exhibición cinematográfica durante 2012 descendió un 4,9% (4,8 millones de espectadores menos) y se situó en 93 millones, la cifra más baja desde 1995. LUna de las salas de Cinesa Bonairea frecuencia de asistencia bajó 0,1 puntos porcentuales y la recaudación global se situó en los 612,3 millones de euros, un 13% menos que en 2011, a pesar del incremento del IVA en septiembre, que habría que descontar a la recaudación para las salas de exhibición.

La situación no parece especialmente halagüeña para este 2013 que está a punto de acabar. Cierto es que queda pendiente la primera mitad de la campaña Navideña, una de las más importantes del año, pero las previsiones que manejan los exhibidores sitúan la cifra final para el curso por debajo de los 90 millones de espectadores. En este contexto algunos profesionales reclaman una mesa sectorial que incluya a los distribuidores, productores y, si fuera necesario, también al Ministerio de Educación y Cultura a través del ICAA.

De seguir con esta dinámica se puede volver a las cifras de 1988, el peor año de la historia de la exhibición cinematográfica en España, cuando sólo se vendieron 69,6 millones de entradas. Con una diferencia: entonces el parque de pantallas era menos de la mitad que el actual, ya que sólo existían 1.882 pantallas.

"En tiempos de crisis el cine siempre había subido de espectadores, pero en esta ocasión ha bajado", comenta Such. "Hay una crisis psicológica, de verdad, de no consumir, que se ha agravado con la última subida del IVA, y contra eso no se puede luchar", concluye.

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